
PABLO ROSERO: EL VIENTO JOVEN QUE NECESITA MANABÍ
Manabí, tierra de sal y sudor, de horizontes infinitos y voluntades férreas, ha visto nacer a hombres y mujeres curtidos por el sol y la adversidad. Pero en estos tiempos convulsos, donde la política se ha convertido en un lodazal de promesas vacías y traiciones, emerge una figura que desafía el cinismo y la desilusión: Pablo Rosero Bermeo, el joven gobernador que ha llegado para agitar las aguas estancadas. Rosero no es un político al uso.






