
El agua llegó sin aviso, cubriendo la vía principal, entrando en las casas y dejando a Las Mercedes incomunicada. Cuando el río Guineal se desbordó, Duval García (57) ya usaba su camioneta como ambulancia improvisada. “El agua subió a dos metros”, recuerda. Evacuó a ancianos y personas con discapacidad mientras los Bomberos auxiliaban. De otras autoridades, asegura, no vio rastro. Hoy, desde un paisaje de reses y cercas, la certeza persiste: cuando el río crece, el pueblo se salva casi solo. Una realidad que se repite en Ayampe y San Clemente, donde las inundaciones afectan a familias, turismo y tortugas marinas. PÉRDIDAS RECURRENTES, PREVENCIÓN AUSENTE Las inundaciones en Manabí causaron pérdidas estimadas en $190.000 en 2025. Líderes comunitarios denuncian falta de atención de Prefectura y municipios. María del Pilar Cornejo, del Centro Internacional para la Reducción del Riesgo (Espol), explica que estos fenómenos son recurrentes. Un registro histórico desde los 80 muestra inundaciones cíclicas. La Secretaría de Riesgos tiene mapas de alta recurrencia, pero, insiste Cornejo, las autoridades locales deben incorporarlos en sus planes de ordenamiento territorial. UN PUENTE CAÍDO Y TURISMO EN PAUSA En el cantón Sucre, el aislamiento es otra amenaza. “El puente entre San Alejo y San Clemente lleva un año La sal prieta es un símbolo culinario de Manabí, apreciada en todo Ecuador por su sabor único, resultado de mezclar maní, achiote y hierbas. Considerada patrimonio alimentario, su receta busca revalorizar la gastronomía ecuatoriana. Su versatilidad le permite acompañar tanto platos salados como dulces sin alterar su esencia. Junto al sombrero de paja toquilla y el queso manaba, la sal prieta es parte de la identidad caído”, reporta Leidi Valencia, de una asociación turística. En 2025, más de cien familias fueron afectadas. RÍOS SIN LIMPIAR, PROMESAS EN TRÁMITE En San Miguel de Sarampión (cantón Bolívar), el río Carrizal se desbordó en 2025, dañando el subcentro de salud. “Necesitamos desazolve urgente del estero, nuestra principal fuente hídrica y un alto riesgo”, sostiene Alejandra Vera, presidenta comunal.



