
El presidente de transición de Perú, José Jerí, descartó renunciar tras la polémica por reuniones semiclandestinas con un empresario chino, afirmando que se busca «desestabilizar» su Gobierno y «alterar el proceso electoral».
Jerí declaró que no tiene «nada que ocultar» y que sus actos han sido comunes, como ir a una chifa o comprar caramelos. Acudirá al Congreso a explicar sus encuentros con el contratista estatal Zhihua Yang, realizados en diciembre y enero. Jerí sostuvo que en la chifa conversó sobre el Día de la Amistad Perú – China, y que visitó la tienda sin saber clausurada para comprar dulces.
Aseguró que se intenta distorsionar hechos inocuos y que ya no mantiene amistad con Yang. También declarará sobre las visitas al Palacio de Gobierno de otro empresario chino investigado, pese a tener arresto domiciliario. Jerí confirmó que el primer ministro Ernesto Álvarez continuará en el cargo.



