Diferencias en la Agencia de Tránsito de Manta por intervención

Lo que comenzó como una “intervención para mejorar” se ha convertido en un colapso absoluto. A casi tres meses de que el Gobierno Central entregara la administración del tránsito en Manta a la Policía Nacional, por supuestos actos de corrupción los resultados son alarmantes: congestión en los trámites, sistemas caídos, ciudadanos desesperados y agentes de tránsito completamente desmantelados.

Este martes, el descontento estalló en un plantón frente a la Agencia Municipal de Tránsito de Manta, donde uniformados y civiles denunciaron lo que llaman sin rodeos “un desastre operativo”. El caos es generalizado. La matriculación vehicular está prácticamente paralizada: la agencia lleva varios días sin sistema.

Los ciudadanos esperan semanas por turnos que ya no se entregan con normalidad de 120 cupos diarios se pasó a solo 30, mientras se acumulan denuncias por maltrato, coimas y pésimo servicio. Las instalaciones están deterioradas, “parecen un canchón”, según usuarios, y muy por debajo del nivel de otras ciudades como Portoviejo o Chone.

Pero la situación más grave es la que viven los propios agentes de tránsito: cuatro meses sin sueldo, 13 meses sin aportaciones al IESS, y sin herramientas para trabajar. Nos quitaron todo: recursos, salarios y dignidad. Y encima dicen que estamos mejor. ¡Que vengan a ver cómo trabajamos sin radios, sin motos, sin respaldo!”, expresó un agente durante la manifestación, bajo condición de anonimato por temor a represalias.

La intervención, en lugar de fortalecer la gestión, ha destruido lo que quedaba de ella. Ni siquiera se han respetado los derechos laborales básicos de quienes siguen cumpliendo funciones en las calles, según los afectados Mientras tanto, el teniente coronel Carlos Albán Pazmiño, actual Interventor brilla por su ausencia y guarda silencio frente al colapso que ahora encabeza.

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