
El buen uso y funcionamiento de las predicciones y del sistema de alerta temprana permitió salvar la vida de los más de trescientos habitantes de Blatten, un pueblo suizo que quedó sepultado el miércoles 28 de mayo de 2025, por una avalancha de hielo, rocas y barro que se desprendió de un glaciar cercano, un desastre relacionado con el cambio climático.
Las mediciones indican que en cinco de los últimos seis años ocurrió el retroceso más rápido de glaciares que se haya observado en el planeta y que entre 2022 y 2024 se perdió una masa récord de estos. Basándose en la compilación de datos a nivel global (disponibles desde 1975), el Servicio Mundial de Monitoreo de Glaciares considera que han perdido en total más de 9 billones de toneladas.



