
Las autoridades de Filipinas anunciaron este viernes 3 de enero de 2025 una “cacería intensificada” para detener y expulsar a más de 11.000 ciudadanos extranjeros empleados en casinos virtuales, que tenían hasta el pasado 31 de diciembre como fecha límite para abandonar el país tras la ilegalización de estos negocios de apuestas marcados por numerosos escándalos.
“Ahora se les considera extranjeros ilegales, (así que) esperen una persecución intensificada”, afirmó el jefe del Departamento de Inmigración filipino, Joel Anthony Viado, en un comunicado. Viado señaló haber dado órdenes a la división de inteligencia de Inmigración de buscar a los 11.254 empleados extranjeros que han desafiado al ultimátum de las autoridades filipinas, después de que 22.609 abandonasen el país voluntariamente antes del 31 de diciembre.



