
Las Fuerzas Armadas comenzaron a recibir este lunes 28 de octubre armas que previamente habían incautado contra el crimen organizado, conforme fue aprobado en abril de este año en un referéndum, como parte de las reformas promovidas por el presidente de la República, Daniel Noboa, para fortalecer la lucha contra la criminalidad. La entrega del armamento se realizó en una ceremonia en la Base Naval San Eduardo, en Guayaquil, con la participación del jefe de Estado, quien conminó a los militares a usar estas armas con determinación “contra nuestros verdaderos enemigos: los narcoterroristas, los delincuentes”.
El gobernante recordó que estas armas deben ser empleadas con el respaldo de la Ley Orgánica que Regula el Uso Legítimo de la Fuerza, una normativa que en Ecuador permite que policías y militares puedan a abatir a presuntos delincuentes si perciben que existe una amenaza para ellos o para la población en el momento del acto delictivo. Anteriormente las armas incautadas por las fuerzas de seguridad del Estado debían ser destruidas.



