
Israel llevó a cabo la madrugada del sábado su anunciado ataque de represalia contra Irán en tres tandas de bombardeos contra instalaciones militares del país persa, incluido Teherán, en respuesta al lanzamiento de más de 180 misiles balísticos hace casi un mes por parte de la República Islámica. Los ataques Irán, por su parte, aseguró que sus sistemas de defensa aéreos interceptaron “con éxito” el ataque israelí contra centros militares, aunque reconoció “daños limitados” en los bombardeos. El ejército israelí anunció que la operación, bautizada “Días de Arrepentimiento”, había concluido y que el Ejército había “cumplido su misión”. “Si el régimen en Irán cometiera el error de comenzar una nueva ronda de ataques, nos veremos obligados a responder”, advirtió el portavoz de la milicia israelí.
Sin embargo, el Ministerio de Exteriores iraní subrayó su derecho “legítimo” y “obligado” a defenderse “contra actos de agresión extranjeros”, aunque la escalada de respuestas ofensivas mutuas se espera que termine aquí. Reacción internacional La comunidad internacional reaccionó con posturas dividas el reciente ataque israelí. Por un lado, Venezuela, Mauritania, Arabia Saudita, Rusia, Turquía, Pakistán y Brasil condenaron al estado judío e instaron a moderar las acciones bélicas en aras de evitar un peligroso escalamiento del conflicto en Medio Oriente. En contraparte, Francia, Egipto Alemania y Estados Unidos expresaron su preocupación por estos ataques instando a Irán a no responder para evitar una escalada. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, manifestó su esperanza de que los ataques israelíes contra Irán pongan fin a un periodo de tensión en Oriente Medio, que había despertado temores sobre una guerra regional. “Parece que solo han alcanzado objetivos militares.



