
En los últimos días, se han registrado numerosos incendios forestales que afectan a las principales ciudades de Colombia y arrasan hectáreas de los más emblemáticos paisajes en el país. La ausencia de lluvias y récord de altas temperaturas en el país han sido los ingredientes del cóctel perfecto para prender los 21 incendios que están activos actualmente en el país, en los departamentos de Santander, Norte de Santander, Boyacá, Vichada, Antioquia y Cesar.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anuncia que el Gobierno expedirá un decreto de desastre natural “con el fin de mover recursos” en el contexto de las afectaciones del fenómeno El Niño, que ha disparado los incendios y la sequía en el país. Además, indicó que se han implementado medidas para hacer frente a los estragos generados por el Fenómeno de El Niño.
La Policía de Colombia informó que se gestionó un helicóptero adicional con sistema Bambi Bucket para atender la emergencia causada por los incendios forestales en los Cerros Orientales en Bogotá y sus alrededores. En total, tres helicópteros atienden las conflagraciones. Un panorama desolador con cientos de frailejones arrasados por las llamas deja el incendio en el páramo de Berlín, que hace parte del complejo paramero de Saturbán, uno de los focos más preocupantes por la significación de este ecosistema, fundamental para abastecer de agua potable al noreste de Colombia.
Los frailejones son “fábricas naturales de agua” que ayudan a regular los flujos hídricos y alimentan los manantiales que posteriormente sirven para abastecer a municipios y ciudades. Una de sus particularidades es su ritmo de crecimiento: un centímetro al año. El Páramo Berlín se prendió el lunes y el fuego ya ha arrasado más de 300 hectáreas de vegetación, según cifras del director de la Corporación Autónoma Regional para la Meseta de Bucaramanga, Juan Carlos Reyes. De ese total, 40 hectáreas son de frailejones.



