
Javier Mejía fue asesinado a tiros este jueves dentro de su laboratorio en el centro de Portoviejo tras el ingreso de desconocidos.
Un hombre, quien fue identificado como Javier Fernando Mejía Solórzano, perdió la vida este jueves 23 de abril de 2026 tras recibir varios impactos de bala por parte de sujetos no identificados. El violento suceso ocurrió al mediodía entre las calles Rocafuerte y Eloy Alfaro, dentro del laboratorio clínico MEJLAB, a escasa distancia del hospital Verdi Cevallos, en Portoviejo, Manabí. Tras el ataque armado, los responsables huyeron del sitio con rumbo desconocido.
Ciudadanos que se encontraban en las cercanías intentaron brindar los primeros auxilios a la víctima; sin embargo, al arribo de las unidades de emergencia, se confirmó el deceso del ciudadano debido a la gravedad de las heridas provocadas por las armas de fuego. Personal de la Policía Nacional acordonó el perímetro para iniciar las investigaciones preliminares. Posteriormente, agentes de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased) y peritos de Criminalística llegaron al laboratorio para realizar el levantamiento de indicios balísticos y el procesamiento del cuerpo para su traslado al centro forense.
Hasta el cierre de este informe, las autoridades no han determinado el móvil del crimen, barajándose hipótesis como el robo, la extorsión o un posible ataque selectivo. El laboratorio está ubicado en una zona con alta afluencia de personas en Portoviejo. La presencia de cámaras de seguridad privadas en los negocios aledaños, así como dispositivos de videovigilancia del ECU911 instalados en el sector, serán fundamentales para los investigadores.
Se espera que el análisis de las grabaciones permita identificar el vehículo en el que se movilizaban los atacantes y determinar la ruta de escape. Este asesinato se registra tras una breve tregua de tres días en Portoviejo. El último hecho violento ocurrió la madrugada del pasado lunes 20 de abril, cuando Jean Carlos Laz Pin fue interceptado y asesinado en el parque central de la parroquia Picoazá. Dicha parroquia se ha consolidado como un punto crítico de inseguridad en Manabí.
Informes policiales sugieren que la violencia en Picoazá obedece a una pugna de poder entre dos organizaciones criminales que disputan el control territorial. En lo que va del año, este sector ha sido escenario de múltiples ataques armados, lo que ha elevado la preocupación entre los residentes, quienes han solicitado mayor intervención de las fuerzas del orden para frenar la ola delictiva.
Cabe recordar que, durante el pasado fin de semana, otros hechos violentos se reportaron en la capital manabita, incluyendo el ataque a bala contra dos mujeres en el sector de la avenida 5 de Junio. Las autoridades mantienen las investigaciones abiertas en todos estos casos, buscando desarticular las bandas que operan en la zona.



