
Expertos en anfibios sudamericanos afirmaron que la toxina que habría causado la muerte del disidente ruso Alexéi Navalni probablemente es una réplica de laboratorio, no extraída directamente de la naturaleza.
La investigación divulgada por varios países europeos señala que Navalni fue envenenado con epibatidina, una toxina presente en la piel de las ranas dardo de Ecuador. Sin embargo, científicos consultados explican que estas ranas producen cantidades muy pequeñas de la sustancia, insuficientes para matar a un ser humano. Iván Lozano, zootecnista del centro de conservación Tesoros de Colombia, indicó que se necesitaría una “enorme cantidad de ranas” (de 2 a 3 cm) para causar la muerte, algo “imposible” de conseguir.
Solo una versión sintética podría ser letal. Navalni, de 47 años, falleció en prisión el 16 de febrero de 2024. Reino Unido, Suecia, Francia, Alemania y Países Bajos acusaron a Moscú de envenenamiento. El Kremlin calificó las acusaciones de “infundadas”.



