
Redacción, EM.- “¡Manden un avión. No son cosas las que están en el mar!”. Con esa desesperada súplica, Lourdes Mero resume la angustia de ocho familias en Manabí, Ecuador, tras la desaparición de sus seres queridos. Ocho pescadores zarparon el 13 de enero desde Jaramijó en el barco Fiorella. El último contacto fue el 20 de enero; luego, solo silencio. Se habla de una misteriosa columna de humo en el horizonte. Dos tripulantes que regresaron en una lancha auxiliar relataron que, separados del barco principal, acordaron un punto de encuentro que nunca ocurrió. Esperaron, intentaron comunicarse por radio sin respuesta, y otra embarcación también fracasó en contactar al Fiorella. Los sobrevivientes vieron una columna de humo a 15 millas, pero no la asociaron a una emergencia. La falta de combustible los obligó a regresar, dando la alerta en Manta. En tierra, la incertidumbre devora a las familias. “Tengo a mi esposo y a mi hijo ahí afuera. No sabemos si están vivos o muertos”, llora Lourdes Mero. Junto a otras familias, exige en la Fiscalía de Manta que la búsqueda se amplíe con medios aéreos. El abogado de los familiares, Juan Álvaro Cevallos, explicó que se activaron búsquedas iniciales y se notificó a las autoridades. Los nombres de los desaparecidos, como Gabriel Aladino Mero Delgado y Jefferson Ariel Mero Cueva (25 años), ya están en manos Los datos oficiales contrastan con los «logros» en sectores estratégicos (petróleo, minería y electricidad) difundidos por el gobierno del presidente Daniel Noboa, que emplea parámetros de comparación dispares. Mientras el «Ahora» abarca 14 meses (octubre 2024- diciembre 2025), el «Antes» corresponde a 13 meses (octubre 2022- noviembre 2023), sin precisar si las cifras son promedios o acumulados. Un análisis de datos del BCE, Petroecuador y Arconel revela la situación real: Petróleo en descenso: La producción promedio de de la Fiscalía. Mientras la Capitanía del Puerto maneja los datos técnicos de la última ubicación, las familias claman al unísono: cada hora que pasa es una eternidad. Su único ruego es que la búsqueda no cese



