
Redacción, EM.- En los últimos años, el sector camaronero ha debido adaptarse a diversas regulaciones relacionadas con el manejo de sustancias sujetas a control. Primero el ejército quiso duplicar el control del peróxido, ahora el Ministerio del Interior busca que paguen por una guía para controlar el uso de metabisulfito de sodio, un químico que se emplea en el proceso de producción. Uno de los antecedentes más importantes ocurrió cuando el Ejército ecuatoriano incluyó al peróxido dentro de la lista de sustancias fiscalizadas, debido a su potencial uso como precursor en la fabricación de estupefacientes, explicó a Diario EXPRESO José Antonio Camposano, presidente de la Cámara Nacional de Acuacultura. Aclaró que mucha de la información solicitada ya constaba en documentos oficiales de la Subsecretaría de Acuacultura. Con este contexto, en el caso del Ejército acogió las observaciones, ajustó los plazos y aceptó simplificaciones del proceso, en el caso del peróxido. Hoy el escenario se repite, pero esta vez la regulación proviene del Ministerio del Interior, se va a controlar el uso del metabisulfito de sodio, un insumo ampliamente empleado como preservante en la industria alimentaria: está presente en vinos, carnes y en el propio proceso de producción del camarón. Su función es evitar la descomposición del producto. UN COSTO MILLONARIO Para los camaroneros está bien el control, siempre y cuando no tengan que pagar por ello. El peróxido y el metabisulfito de sodio puede ser utilizado como estabilizador en la elaboración de drogas, razón por la cual el Ministerio ha anunciado que implementará nuevos controles a partir del 1 de enero de 2026, dijo Camposano. Entre las exigencias figura la creación de una nueva guía online para registrar los movimientos del metabisulfito.



