
De los 80 millones de dólares que la Federación Nacional de Cámaras Provinciales de Turismo del Ecuador (Fenacaptur) había proyectado que el turismo moviera en el país durante este último feriado de cuatro días, calcula que se logró entre $30 a $35 millones.
Esto, si bien puede ser la mitad de la meta propuesta y menos de lo que históricamente el país mueve en cada asueto del 9 de octubre (entre $70 a $75 millones), ha sido un respiro, en general, para el turismo nacional, dice Holbach Muñetón, presidente de la Fenacaptur, quien explica que los operadores turísticos esperaban menos movimiento, tras la tensión y temor por las movilizaciones indígenas.
“Algunos sectores salieron ganadores en este feriado al llegar, en medio del nerviosismo por las protestas indígenas, hasta el 70 % de ocupación”, destaca. Las protestas convocadas por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) cumplieron ayer 21 días de movilizaciones con bloqueos de vías, especialmente en Imbabura y algunas zonas de la Sierra.
Los manifestantes rechazan la subida del diésel, tras la eliminación del subsidio a ese combustible, medida que tomó el Gobierno en septiembre pasado. Desde entonces, dichas movilizaciones han paralizado negocios y ha golpeado al sector turístico, al mismo que el presidente Daniel Noboa planeó darle un impulso alargando a cuatro días el feriado que empezó el jueves pasado y terminó ayer, además del incentivo tributario de reducir el IVA del 12 al 8 % para los servicios turísticos como hoteles, restaurantes, transporte turístico y agencias de viaje.
Por ejemplo, la ocupación de la provincia de Tungurahua, donde se halla Baños de Agua Santa, uno de los puntos más turísticos del país, alcanzó el 87 % durante tres días y llegó al 100 % el sábado. “Esperábamos un 70 % por los rumores de cierres, pero las reservas de última hora cambiaron el panorama. El feriado largo ayudó, pero sobre todo el esfuerzo de los empresarios permitió el éxito”, afirmó María Molina, directora de la Cámara de Turismo de esa provincia.
El panorama fue similar en la provincia del Azuay, donde sí se esperaba una ocupación hotelera del 70 % y la visita de al menos 280.000 personas a la ciudad de Cuenca. Aunque las movilizaciones indígenas no se dan en la Costa, la situación afectó a algunos balnearios. Es el caso de la provincia de Esmeraldas por ejemplo, cuyos visitantes en los feriados provienen en su mayoría de la Sierra, y que en este descanso, la playa con mayor ocupación hotelera que fue Atacames, llegó apenas al 30 % Por otro lado, en Playas Villamil, de la provincia del Guayas, alcanzó hasta un 80 % de afluencia turística.



