
El Tribunal de Manabí resolvió que los ocho indígenas kichwas de Otavalo, recluidos en la cárcel El Rodeo de Portoviejo, sean trasladados de inmediato a la prisión de Imbabura, su provincia de origen, para cumplir la prisión preventiva que enfrentan por un proceso judicial por terrorismo.
La decisión se tomó tras conceder parcialmente un habeas corpus solicitado por un dirigente de su comunidad, quien argumentó que el traslado a Manabí vulneró los derechos colectivos y culturales de los detenidos.
En su fallo, los jueces cuestionaron los informes del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de Libertad (SNAI), señalando que no existían razones suficientes para mantener a los procesados lejos de su entorno social, familiar y del juez natural de su causa, ubicado en Ibarra.
El Tribunal concluyó que el Gobierno violó los derechos colectivos de los detenidos al alejarlos de su territorio y comunidad, y dispuso su retorno inmediato.




