
La visita de su cuñada, hermana de su última conviviente, habría sido la pieza clave para dar con el paradero de Rolando Federico Gómez Quinde, alias Fede, presunto cabecilla criminal y uno de los líderes del grupo delictivo Los Águilas, alineado a Los Choneros. La mujer llegó la tarde del jueves 2 de octubre al edificio Koral 7624, en el centro de Medellín, Colombia, donde se ocultaba Fede. El comandante general de la Policía Nacional, Pablo Dávila, informó que el seguimiento a los movimientos migratorios de la cuñada resultó determinante para ubicar al fugitivo. “Se desplazó varias veces a Colombia, donde fue utilizada como nexo. La operación se desarrolló en coordinación entre la Policía Nacional del Ecuador, a través de sus unidades especiales, y el Bloque de Búsqueda y la Armada de Colombia, articulando inteligencia sobre su entorno familiar, domicilios y movimientos migratorios”, explicó el general.
Alias Fede tenía orden de captura nacional desde el 24 de junio de 2025 y notificación roja de Interpol. En Ecuador, la investigación incluyó allanamientos en Guayaquil, en sectores como Flor de Bastión, Villa Bonita y Bastión Popular, además de verificaciones en domicilios vinculados a convivientes y familiares. Una fuente policial reveló que entre Fede y su cuñada habría existido una relación sentimental, lo que facilitó su rastreo, ya que ella viajó en varias ocasiones a Colombia. La última vez, el 2 de octubre, confirmamos su presencia en un departamento en Medellín: vimos la silueta de Fede por la ventana y finalmente lo ubicamos usando una identidad falsa. Sabíamos que era su cumpleaños y esa fue otra pista; además, ella era la única mujer que lo visitaba. Con él estaba otro hombre, que no fue detenido”, relató el agente.



