
Las Cataratas del Niágara se congelan parcialmente, tras el paso de un vórtice polar que llevó temperaturas extremadamente bajas a Estados Unidos y Canadá.
Las temperaturas llegaron a -22°C, con una sensación térmica de hasta -35°C, lo que transformó el icónico paisaje en un impresionante espectáculo helado que se volvió viral en redes sociales. El frío de esta ola de frío fue tan intenso que grandes secciones de la cascada se congelaron.
En un comunicado, el portavoz del Parque Estatal de las Cataratas del Niágara explicó que, «aunque algunas partes de las cataratas se ven congeladas, el flujo de agua nunca se detiene completamente.» Este detalle es importante, ya que a pesar del hielo visible, el agua sigue fluyendo bajo la capa congelada.



