
Sequías, inundaciones, huracanes, olas de calor y tormentas de nieve son algunos de los efectos del cambio climático que están afectando al planeta de manera global. La semana pasada, varias zonas de Europa experimentaron las primeras nevadas de la temporada, lo que ha generado alertas, especialmente en países como España, Francia, Alemania e Inglaterra. Según Lars Lowinski, meteorólogo residente en Bonn de WetterOnline y Weather and Radar, aunque las nevadas en esta época del año son normales, la cantidad copiosa de nieve registrada es un fenómeno nuevo para esta temporada invernal, que suele ser “cálida”.
Esto se debe a los sistemas de baja presión que ascendieron desde el océano Atlántico y se combinaron con el aire frío, lo que generó un clima más severo del habitual. El Centro Nacional de Meteorología de los Emiratos Árabes Unidos ha señalado que este tipo de patrones climáticos, con masas de aire húmedo sobre áreas desérticas, puede volverse más frecuente y prolongado, lo que transformaría los ecosistemas y la agricultura en regiones donde históricamente se han dado pocas precipitaciones. En América Latina, la combinación del fenómeno de El Niño y el cambio climático provocó sequías, olas de calor, incendios forestales, lluvias extremas y un huracán sin precedentes, lo que impactó gravemente la salud, la seguridad alimentaria y energética, y el desarrollo económico de la región, según informó la Organización Meteorológica Mundial (OMM).



