
Momentos de tensión se vivieron en Bolivia este 26 de junio de 2024 cuando militares fuertemente armados tiraron con un tanque las puertas de la sede de Gobierno de Bolivia bajo el mando del hasta entonces comandante general del Ejército boliviano Juan José Zuñiga.
Mientras la comunidad internacional condenaba el hecho y llamaba al restablecimiento de la democracia en el país sudamericano, los uniformados decidieron retirarse. Lo hicieron después de que el presidente boliviano, Luis Arce, cambiará a todo el alto mando militar tras lo que consideró como un «intento de golpe de Estado». Zuñiga, quien amenazó en un mensaje con cambiar el «gabinete de Gobierno» para restablecer la democracia en Bolivia, encabezó la movilización de un grupo de militares, lo que el presidente Luis Arce consideró como un «intento de golpe de Estado«. Un tanque tiró la puerta de la Casa Grande del Pueblo sede del Gobierno de Bolivia en la ciudad de La Paz, Zúñiga junto a un grupo militar ingresó por siete minutos y luego se retiró. Zuñiga al salir de la sede del Ejecutivo dijo a los medios que liberaría a «todos los presos políticos», incluyendo a la expresidenta interina Jeanine Añez, al gobernador opositor Luis Fernando Camacho y a «todos los militares presos».
Desde este 25 de junio había algunos rumores sobre la supuesta destitución de Zúñiga y de otros altos mandos militares. El mandatario Arce encaró a Zuñiga en la puerta de la Casa Grande del Pueblo, sede del Gobierno, y le ordenó «replegar» a los militares que lo acompañaban. «Repliegue todas estás fuerzas es una orden«, le gritó Luis Arce a Zuñiga. Posteriormente los tanques y el grupo de las Fuerzas Armadas se retiraron.



