
Japón ha experimentado un incremento significativo en los casos de una infección bacteriana peligrosa y altamente mortal, alcanzando niveles récord, según cifras oficiales recientes. Hasta el 2 de junio, el Ministerio de Salud de Japón registró 977 casos de síndrome de shock tóxico estreptocócico (STSS), una infección que tiene una tasa de mortalidad de hasta el 30%.
El actual brote en Japón ha superado el récord del año pasado de 941 infecciones, el más alto desde que comenzaron a registrarse las estadísticas en 1999. El Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas de Japón informó de 97 muertes por STSS en 2023, el segundo mayor número en los últimos seis años. El STSS es una infección bacteriana rara, pero grave, que se desarrolla cuando las bacterias se propagan a los tejidos profundos y al torrente sanguíneo.
Los síntomas iniciales incluyen fiebre, dolor muscular y vómitos, que pueden evolucionar rápidamente a síntomas mortales como hipotensión arterial, hinchazón y fallo multiorgánico.



