
Donald Trump hizo su primera aparición pública desde su juicio. Evadió las especulaciones sobre su posible encarcelamiento y centró su discurso en criticar la gestión del actual gobierno de Joe Biden. En su comparecencia en la Torre Trump de Nueva York, el exvicepresidente evitó hablar sobre el tema que domina las conversaciones en Estados Unidos: su posible condena y su impacto en una eventual campaña presidencial. El expresidente habló durante más de media hora, flanqueado por su equipo de campaña y una fila de banderas estadounidenses, sin admitir preguntas de la prensa. En lugar de abordar directamente su situación legal, optó por enfocar su discurso en una serie de críticas al gobierno actual y temas de interés para su base política.
Gran parte de su discurso estuvo dedicado a cuestionar la legalidad del juicio que culminó con su condena en 34 cargos, anunciando su intención de apelar el veredicto. Trump argumentó que el juez Juan Merchan impidió la comparecencia de testigos clave y le negó la oportunidad de defenderse adecuadamente en numerosas ocasiones. Afirmó que el proceso judicial estaba “amañado” y lo describió como un ataque político motivado por su liderazgo en las encuestas, sugiriendo que el fiscal Alvin Bragg presentó los cargos solo después de que los sondeos mostraran su ventaja sobre los demócratas. Trump defendió su papel en el caso que lo llevó a juicio, insistiendo en que solo había cubierto “gastos legales” de manera profesional, sin mencionar directamente a su exabogado Michael Cohen, quien desveló los pagos irregulares que lo implicaban.



