
Gina Calderón lloraba en la Capitanía del Puerto de Manta, pues su esposo, Euclides Rivera (50), es uno de los cinco pescadores de San Lorenzo, Manta, que desaparecieron mientras trabajaban. Calderón estaba desesperada porque su marido tiene diabetes y necesita inyectarse insulina diariamente.
“Solo encontraron la lancha, pero había otras personas que no eran nuestros familiares”, mencionaba Calderón, quien agregó que su esposo y los otros navegantes habían salido el martes 20 de febrero y debían regresar el jueves, pero solo se encontró la embarcación con algunos sujetos sospechosos a bordo.



