
El papa Francisco y el presidente de Argentina, Javier Milei, se saludaron y abrazaron este 11 de febrero de 2024 tras la canonización de la primera santa argentina, zanjando el tiempo electoral en el que el ahora mandatario descalificaba al pontífice, tildándole de «representante del maligno en la Tierra». Una vez terminada la eucaristía en la basílica de San Pedro del Vaticano, el pontífice fue llevado en silla de ruedas por sus problemas de rodilla hasta el lugar en el que el político había seguido la misa, a su derecha, en primera fila ante un reclinatorio.
En ese momento Milei le estrechó la mano y llegó a darle un abrazo, conversando ambos entre risas durante unos instantes. Este encuentro entre el primer pontífice argentino y latinoamericano y el político ultraderechista había generado gran expectación debido a los ataques del segundo durante la campaña electoral, cuando le tachó de «representante del maligno en la Tierra». No obstante, sus arremetidas se han frenado tras su llegada a la Casa Rosada el pasado diciembre y ayer mismo expresaba en Radio Mitre su voluntad de tener «un diálogo muy fructífero» con el papa, a quien ahora ve como «el argentino más importante de la historia». Bergoglio por su parte siempre ha restado importancia a sus palabras y de hecho le telefoneó para felicitarle por su triunfo.



