
El número de fallecidos en los devastadores incendios que azotan la región de Valparaíso, a 100 kilómetros al oeste de Santiago, aumentó a más de 100, de los cuales solo 32 han podido ser identificados, informó este domingo el Servicio Médico Legal.
El presidente, Gabriel Boric, decretó dos días por duelo nacional y catalogó a esta tragedia como la más grande que ha vivido Chile desde el terremoto del 2010. Mientras que la alcaldesa de Viña del Mar, una de las ciudades más afectadas por el fuego, dijo minutos antes que el Municipio maneja un catastro provisional de 372 personas desaparecidas, que no implica que todas ellas estén muertas, pero sí da una idea de la magnitud de la tragedia.
Para facilitar las labores de rescate y despejar las vías de evacuación, el Gobierno ordenó un toque de queda de 12 horas, desde las 21:00 hora local, en los sectores que aún no han sido evacuados de las localidades de Quilpué, Villa Alemana, Limache y Viña del Mar. Para este domingo, se espera una leve baja en las temperaturas y un aumento de la humedad, lo que podría ayudar a los cerca de 1 500 brigadistas y la treintena de aeronaves a controlar los incendios, aunque la ventana de oportunidad es pequeña porque el lunes vuelve el calor.
Según la Corporación Nacional Forestal, hay al menos ocho incendios activos actualmente en la región de Valparaíso, a 100 kilómetros al este de la capital, de los que preocupan especialmente cuatro por su virulencia y su cercanía con zonas densamente pobladas. Eso dijo desde el palacio de La Moneda el presidente Gabriel Boric después de sobrevolar las zonas más afectadas el sábado por la mañana.
EL PAPA FRANCISCO PIDIÓ ORACIONES POR LOS MUERTOS Y HERIDOS DE LOS DEVASTADORES INCENDIOS El papa Francisco pidió rezar “por los muertos y heridos en los devastadores incendios en Chile”, tras el Ángelus dominical en la plaza de san Pedro. Asomado a la ventana del Palacio Apostólico para el rezo del Ángelus, el Pontífice argentino no olvidó la situación en la región central de Valparaíso, donde las llamas avanzan sin tregua, y ya se han cobrado 51 vidas, y pidió a los fieles que recen por los heridos y muertos.



