
Decenas de miles de fervientes partidarios de los rebeldes hutíes del Yemen, respaldados por Irán, se manifestaron en la capital, Saná, en respuesta a los bombardeos de Estados Unidos y del Reino Unido contra posiciones de los insurgentes para tratar de detener sus ataques contra buques en el mar Rojo. En la plaza Sabeen de Saná, los simpatizantes de los rebeldes ondearon banderas palestinas y blandieron armas de fuego y dagas, al tiempo que corearon consignas desafiantes como “No tenemos miedo, no podemos tener miedo”, “Estados Unidos, basta de terrorismo” o “No nos importa si hacéis una gran guerra mundial”.
Algunos manifestantes también portaron pancartas que rezaban “Esto es lo que deseábamos, un enfrentamiento con Estados Unidos”, mientras que los organizadores quemaron banderas israelíes y estadounidenses, según constató EFE. La multitudinaria protesta, que también fue replicada en otras ciudades del Yemen, mandó un mensaje desafiante a los estadounidenses y británicos, que esta madrugada lanzaron 73 ataques contra posiciones militares de los hutíes en diferentes puntos del país causando la muerte de al menos cinco combatientes. Lejos de sentirse intimidados por esa acción occidental conjunta contra su territorio, los rebeldes prometieron que este ataque no quedará sin respuesta, declararon una “guerra abierta” e indicaron que ahora los intereses de Estados Unidos y del Reino Unido son “objetivos legítimos” para los insurgentes.



