La Cámara del Estatuto del Jugador de la FIFA rechazó el reclamo presentado por el entrenador español Ismael Rescalvo contra Barcelona SC, mediante el cual buscaba cobrar alrededor de USD 400.000 establecidos en un acuerdo de rescisión.

Según la resolución, Rescalvo no estaba legitimado para reclamar ante FIFA la totalidad de los valores incluidos en dicho acuerdo, debido a que una parte de las obligaciones económicas correspondía originalmente a otros integrantes del cuerpo técnico que lo acompañaba durante su etapa en el club.
Aunque posteriormente esos derechos económicos fueron cedidos a Rescalvo, el organismo internacional consideró que dicha cesión no le permitía reclamar ante FIFA valores que inicialmente pertenecían a terceros. Por esta razón, la Cámara determinó que la existencia de una deuda global dentro de un acuerdo de rescisión no es suficiente para que una sola persona pueda exigir la totalidad de esos valores ante el organismo.



