
Con chalecos antibalas y cascos, Inda Peñarrieta y Michelle Macías, esposa e hija de José Adolfo Macías Villamar, alias Fito, llegaron a Guayaquil tras ser expulsadas de Colombia. Su detención se oficializó el 29 de septiembre de 2026. Ambas están en buen estado de salud y enfrentan un juicio por lavado de activos: según la Fiscalía, el clan de Fito ingresó más de USD 24 millones al sistema financiero. Michelle usaba una cédula falsa emitida en Medellín a nombre de Paola Andrea Zapata Ruiz. Fueron trasladadas a La Roca, cárcel de máxima seguridad reabierta en abril de 2026 solo para mujeres consideradas peligrosas.
Entre ellas está Verónica Briones, pareja de Fito, sentenciada por delincuencia organizada y lavado (USD 1,9 millones). También Kerly Álvarez, hija de alias Gerente y señalada de Comandos de la Frontera; Fabiola Gallardo, exjueza condenada a 13 años en el caso Purga; Andreína Lamota, la descuartizadora de Sauces, sentenciada a 40 años; Kathleen Layana, que mató a una amiga; y Rosa Toala, condenada por hervir a su hijo. La Roca fue construida en 2010; en 2013 se fugaron Fito y Rasquiña, y tras atentados con drones quedó inhabilitada hasta 2026. Mientras, sigue prófugo Jair Macías, hijo mayor de Fito y presunto cabecilla de Los Choneros, con difusión roja de Interpol y juicio por lavado. Los padres de Fito, José y Violeta, también son procesados: la madre está prófuga con prisión preventiva; el padre tiene orden de captura por no cumplir medidas. La Fiscalía les atribuye ingresos no justificados.



