
Informes de inteligencia del Bloque de Seguridad revelan que las organizaciones criminales en Ecuador se han fragmentado, reconfigurado y expandido tras más de dos años de conflicto armado interno. Estos documentos, de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, sustentaron el estado de excepción del presidente Daniel Noboa por conmoción interna y toque de queda en cuatro provincias. Guayas concentra la mayor conflictividad y expansión criminal, incluso con grupos colombianos que disputan territorios, puertos clandestinos y corredores del narcotráfico. Allí operan 14 organizaciones en cuatro categorías.
Como grupos armados organizados figuran Los Lobos, Los Choneros, el Frente Oliver Sinisterra y Comuneros del Sur. Como grupo transnacional, Tiguerones. Como delincuencia organizada, Gánster, Lagartos, Águilas, Fatales, R7 y Los P27. Como delincuencia común, Los Chechenos, Zona Franca o Carbonera y Cementerio o La Siate. En Manabí, Los Ríos y El Oro se repiten Los Choneros y Los Lobos. Aparecen Fatales, Latin King, Águilas, Mafia 18, Vatos Locos, Tiguerones, Gánsters, Sao Box, Gatos Secos, Lobos Nueva Generación, P27 y Grupo R. Los informes advierten que estas estructuras han creado alianzas circunstanciales y se enfrentan por territorios y rutas ilícitas. Para golpear su capacidad logística, financiera y de movilidad, el Gobierno mantiene presencia militar y policial donde se endureció el control ante el aumento de la violencia criminal.



