Cuba se ha quedado sin diésel y fueloil, admitió el ministro de Energía, Vicente de la O Levy.

En una entrevista con medios estatales, atribuyó la crisis al bloqueo de EE.UU., que redujo drásticamente las importaciones. “No tenemos absolutamente nada de fuel ni diésel; solo gas de nuestros pozos”, declaró. Ambos combustibles son vitales para las termoeléctricas. El ministro calificó la situación de “extremadamente tensa”: hospitales sin normalidad, escuelas y oficinas cerradas, y el turismo afectado. Cuba dependía de Venezuela y México, pero ambos cortaron envíos: Venezuela tras la operación militar de EE.UU. que depuso a Maduro el 3 de enero, y México ante amenazas de aranceles de Trump. Solo llegó un buque ruso con 100.000 barriles de crudo, ya agotados. EE.UU. reiteró una oferta de US$100 millones en ayuda a cambio de “reformas significativas”. El Departamento de Estado dijo que la asistencia se coordinaría con la Iglesia católica, pero La Habana lo niega.



