MANTA: EL TOQUE DE QUEDA APAGA LA NOCHE Y VACÍA SUS CALLES DESDE LAS 21:00

A las 21:00, Manta empieza a encogerse. La ciudad vive una rutina distinta: antes, la noche apenas despegaba; ahora se apaga. Los restaurantes reciben los últimos pedidos y los deliveries corren contra el reloj antes de las 23:00, así lo publica Diario El Universo.

Adrián Tello, de 29 años, llega sudado a un local de comida árabe. “Solo trabajamos hasta las 22:00. Hasta una hora antes se pueden hacer pedidos”, dice. Por el toque de queda, ha perdido de tres a cuatro carreras diarias. En la avenida Flavio Reyes, bares y karaokes aprovechan cada minuto. Más allá, en el Malecón, Delia Páez vende arepas. Solía atender hasta la medianoche, cuando salían las cuadrillas del puerto. “Ahora a las 22:00 ya no hay nadie. Cierro y me voy a dormir”, cuenta. Las calles se vacían a las 22:30. Eduardo Giler, que vende caramelos, guarda su mesita en un restaurante y duerme allí hasta las 05:00. “Hay tranquilidad, pero esto me recuerda a la pandemia”, dice.

En la calle 13, Nicolás Ponce, guardia de 75 años, observa cómo los negocios bajan sus puertas. Los recicladores rompen las bolsas de basura para ir más rápido. “Uno me dijo: ‘No moleste, yo recién salí de la cárcel’. Y yo le contesté: ‘Del cementerio no se sale’”, relata con un tolete en la mano. Berta Barcia cierra su panadería una hora antes para que no detengan a sus ayudantes. “Esperamos que esto sirva, porque los comerciantes hacemos elsacrificio”, afirma. Falta media hora para los patrulleros. Solo se oyen grillos, perros y el rugido de los últimos autos que pasan los semáforos en rojo. Manta se encoge bajo un toque de queda que la deja en silencio.

MÁS NOTICIAS

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore