“ESPECTÁCULO TOTAL… JUSTICIA CERO”
En Ecuador ya no sorprende ver el mismo guion: cae una red de corrupción, hay allanamientos con cámaras, autoridades dando declaraciones… y al final, casi nada pasa. El show se repite, pero la justicia rara vez llega completa. El reciente golpe a la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL) destapó otra olla podrida: funcionarios que, según las investigaciones, habrían manipulado planillas eléctricas causando pérdidas millonarias. Un escándalo que indigna, pero que deja la misma duda de siempre: ¿habrá castigo real o quedará en otro titular? Porque no es un caso aislado. Ahí están los ejemplos recientes: la supuesta red en la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) o lo denunciado en Segura EP. Mucho ruido, pocos resultados. Procesos que se diluyen, responsables que no aparecen y un país cansado de esperar. El problema no solo son los corruptos, sino instituciones débiles y una justicia que avanza lento. Sin sanción, todo se repite. Las autoridades deben entenderlo: el país no necesita más shows. Exige culpables identificados, juicios firmes y condenas que se cumplan. Sin castigo, la corrupción seguirá siendo parte del mismo libreto.



