El presidente de Colombia, Gustavo Petro, viajó a Ecuador en mayo pasado para asistir a la posesión de Daniel Noboa. Según una investigación de Código Vidrio y Vistazo, Petro permaneció tres días (24 al 26 de mayo) en una residencia de Manta sin realizar actividades oficiales, aunque recibió invitados.

Mientras tanto, la zona era epicentro de operativos para capturar a José Adolfo Macías, alias Fito, líder de Los Choneros, quien fue recapturado en junio de 2025 y extraditado a EE. UU. Noboa acusó a Petro de haberse reunido con miembros de la Revolución Ciudadana (movimiento de Rafael Correa) que tendrían vínculos con Fito. Por considerarlo una calumnia, Petro anunció una demanda.
La investigación reveló que, entre el 26 y 27 de julio de 2024, Fito habría estado en Tumaco (Colombia) bajo protección de un grupo armado irregular. Y añadió que, a principios de junio de 2025 —cuando el capo aún era prófugo—, delegados suyos dialogaron con autoridades colombianas. El gobierno ecuatoriano calificó esos contactos como una interferencia en su intento de captura.
Durante la estancia de Petro, su seguridad interna estuvo a cargo de agentes colombianos, mientras que las Fuerzas Armadas de Ecuador resguardaron el perímetro externo sin acceso al entorno cercano. Documentos de Inteligencia reportaron música y festejos privados dentro de la casa, así como movimientos constantes de vehículos con vidrios polarizados.
Al abandonar la residencia, Petro habría estado acompañado por mujeres ajenas a su equipo de seguridad oficial.
El mandatario colombiano defendió que su viaje fue oficial, contó con protección ecuatoriana y aseguró que aprovechó para escribir 30 páginas de un libro sobre capitalismo y crisis climática.




