ES LA HORA DE LA JUSTICIA
Si no es la que más, al menos está entre las principales investigaciones que han sido muy ‘manoseadas’. El caso Villavicencio, también conocido como Magnicidio FV, llegó al punto final de una de sus tantas etapas: la instrucción fiscal. Siendo una de las primeras fases del proceso de indagación y eventual juzgamiento, ya ha sufrido una serie de reveses y de salpicaduras, y por ello se extiende una enorme sombra de duda a su alrededor. Todo el país quiere conocer la verdad sobre el o los autores intelectuales del asesinato del excandidato presidencial, pero al ritmo que va, lo que quedará al final será un gran signo de interrogación. Nadie quiere eso. Nadie quiere quedarse con ese amargo sabor de boca. Si aún falta mucho camino por recorrer, la Fiscalía y la justicia está a tiempo de brindarle al país una respuesta seria a la pregunta: ¿quién ordenó asesinar al excandidato presidencial? Y solo hay un camino para ello: que las pruebas hablen por sí solas. Que Fiscalía haga un trabajo prolijo y minucioso; y que los jueces tomen una decisión exclusivamente sobre la base de las evidencias y no por trinos y bulos de las redes sociales. Solo así el país podrá saber la verdad de un caso tan doloroso.



