
El personal de limpieza de la maternidad Luz Elena Arismendi, en el sur de Quito, colgó los mandiles y suspendió sus tareas de aseo este lunes, en protesta por una deuda salarial desde hace cinco meses.
Un centenar de trabajadores, responsables de la limpieza y desinfección en habitaciones, quirófanos y áreas comunes, recorrieron los pasillos del hospital antes de salir a manifestarse en los exteriores.
«Nosotros no hemos incumplido. El personal está absolutamente completo, pero ya para materiales ya no avanzamos, no tenemos ni para un rollo de papel higiénico», relató Eloy Viteri, representante legal de los empleados.
Este incumplimiento genera atrasos en pagos de arriendos y en la educación de sus hijos. «Las calamidades que estamos pasando son de todos los compañeros. Hay personas que tienen hijos con enfermedades graves», expresó Luigi Freire, vocero de los trabajadores de limpieza.
Solo durante 2024, en esta casa de salud, fueron atendidas cerca de 200 mil personas que, incluso, llegaron desde Cotopaxi y Tungurahua.



