
“135 libras para Chito Vera”, se escuchó en el altoparlante, seguido de un grito de alivio en la sala. El peleador tricolor se persignó, lanzó un beso al cielo y respiró. Otro pesaje fue superado, esta vez para la pelea más importante de su vida, por el título de peso gallo en la UFC, ante el campeón Sean O’Malley



