
La industria local dice que la baja arancelaria para los carros ecuatorianos sería menor que la que está obteniendo Argentina con el nuevo acuerdo. El Gobierno defiende la negociación y dice que el país podrá exportar vehículos bajo condiciones preferenciales.
La Cámara de la Industria Automotriz Ecuatoriana (Cinae), que es el gremio de ensamblaje de carros de Ecuador, cuestiona el rumbo que tomó el acuerdo comercial automotriz con Argentina, que emprendió el Gobierno de Daniel Noboa. Se trata de una negociación que incluyó solo carros y partes y piezas (conocidas como CKD), que se da en el marco del Acuerdo de Complementación Económica 59.
Según Cinae, los términos finalmente acordados por Ecuador y Argentina «se alejan de los objetivos que originalmente motivaron esta negociación». El gremio explicó que todavía no ha recibido del Gobierno el documento oficial de lo que se negoció. «Sin embargo, mientras Argentina obtiene una reducción de 18 puntos porcentuales, al pasar de 28% a 10%, Ecuador obtiene una reducción de apenas cinco puntos porcentuales, al pasar de 15% a 10%», dice el gremio.
Esto significa, que la reducción arancelaria para los carros ecuatorianos sería menor que la que está obteniendo Argentina, razón por la que Cinae considera que este no es un acuerdo equilibrado para Ecuador, dice David Molina, presidente ejecutivo de este gremio. Sin embargo, el Gobierno defiende los acuerdos alcanzados con Argentina. Además, se conoció que, un elemento central del acuerdo es el «reconocimiento de las asimetrías entre las partes, lo que permite un trato diferenciado para el Ecuador como país de menor desarrollo económico relativo».
Y añadió que «en términos prácticos, esto se refleja en condiciones más flexibles para la producción ecuatoriana». El Gobierno añadió que Ecuador no solo podrá exportar vehículos bajo condiciones preferenciales, sino también integrarse a la cadena regional de fabricación automotriz. Otro beneficio, según el Gobierno, es que, participando en la producción de partes y componentes, como ocurre en las grandes cadenas globales del sector, fortaleciendo así la industria nacional y ampliando sus oportunidades de crecimiento.
En una carta pública dirigida al presidente Daniel Noboa publicada el 19 de junio de 2026, el gremio de ensambladores de carros y autopartes dijo que «lo que comenzó como una oportunidad para fortalecer las exportaciones ecuatorianas, desarrollar proveedores nacionales e impulsar una integración productiva equilibrada ha derivado en un acuerdo que no incorpora mecanismos efectivos para promover las exportaciones ecuatorianas ni el desarrollo de la industria nacional».

Uno de los principales cuestionamientos es que no hubo lo que se conoce como «cuarto adjunto», que suele darse en los acuerdos comerciales, en donde suelen participar los gremios. «Una negociación de esta importancia se desarrolló sin la activación formal del Cuarto Adjunto previsto en el Acuerdo Ministerial emitido por el propio Ministerio de Producción para garantizar la participación del sector privado en las negociaciones comerciales», dice la carta.
Y añade que no existió una participación estructurada del sector productivo ni se compartieron los objetivos, criterios o lineamientos que orientaban la posición negociadora del Ecuador. El gremio también conoció que se acordaron metas diferentes para el porcentaje de componentes locales que debe tener el vehículo, las cuales no consideran beneficiosas para Ecuador. En el caso de Ecuador, Cinae conoció que se estableció que el porcentaje, conocido como Índice de Contenido Regional (ICR) pase de 32,5% a 40% en un período de 10 años.
Esto significa que los carros de Ecuador están obligados a aumentar su componente local para entrar a Argentina. Pero, en el caso de Argentina, el ICR más bien bajaría de 50% a 45% en el mismo período. Según Cinae, solo habrá un cupo de 3.000 carros que tendrá un ICR más bajo que los mencionados anteriormente. Pero cuestiona que las fórmulas de cálculo no son iguales.
- Ecuador: 19% ICR.
- Argentina: 35% ICR.
Además, se conoció que las partes acordaron permitir la acumulación de ICR proveniente de otros países. Ecuador podrá completar el porcentaje del ICR con partes y piezas de países miembros de la Comunidad Andina (CAN). En cambio, Argentina podrá hacerlo con partes y piezas de países miembros del MERCOSUR. «Lo acordado no incorpora mecanismos específicos que promuevan la utilización de autopartes ecuatorianas, el desarrollo de proveedores nacionales o una relación más equilibrada entre ambas industrias», dice Cinae.
No obstante, el Gobierno informó a que «este mecanismo permite que empresas ecuatorianas puedan iniciar exportaciones incluso con niveles de integración productiva aún en desarrollo, facilitando su inserción gradual en el mercado argentino». Según Molina, el acuerdo tenía potencial para convertirse en una plataforma para exportar más desde el Ecuador, ahora que la industria local ha hecho fuertes inversiones para ampliar plantas y aumentar su producción.
«Pero termina generando mejores condiciones para el ingreso de productos argentinos a nuestro mercado, como si Ecuador fuera una potencia y como si Argentina fuera la nación que necesita protección o trato preferencial», dice Molina.




