En rueda de prensa, los gremialistas, liderados por Byron Delgado, señalaron que han enviado múltiples oficios a la Empresa Pública Municipal Movilidad y a los interventores, sin recibir respuesta. “Que nos expliquen el motivo del retraso en los procesos de habilitación, deshabilitación de vehículos y cambio de socio”, exigió Delgado.

La informalidad es otro dolor de cabeza: taxistas de Jaramijó y Montecristi operan libremente en Manta, según denuncian. La saturación de vehículos ilegales afecta la rentabilidad del servicio legal. Los dirigentes advierten que, ante la falta de diálogo, evalúan una movilización pacífica. Exigen celeridad en los trámites y acciones concretas contra el taxismo ilegal. Hasta el cierre de esta nota, la empresa municipal no se ha pronunciado.



