SEGURIDAD Y DESARROLLO
Daniel Noboa llegó a Estados Unidos una semana antes de cumplir el primer año de mandato. El 24 de mayo próximo ofrecerá un informe a la Nación, en el primer aniversario. Con la agenda internacional de este último viaje queda claro que Estados Unidos se consolida como un aliado estratégico para el Gobierno del Presidente, incluso pudo ser recibido por el vicepresidente de ese país, James David Vance. También, que la agenda de seguridad es primordial. En su intervención en la Organización de Estados Americanos (OEA) hizo un llamado a los países miembros para que consideren que la esperanza es más fuerte que la violencia y por eso es un deber de las autoridades trabajar en la seguridad y el desarrollo. El motivo de esto último es, según Daniel Noboa, porque la gente “no come balas”. Esta última frase puede resumir lo que deben ser las acciones del segundo año de mandato. Liderar el Ecuador es una tarea enorme porque necesita de inversiones cuando es visto desde fuera que tiene un grave problema de narcotráfico, violencia, con una estructura estatal diseñada para ahuyentar los negocios y con alertas sobre el grado de democracia. Por ello, el Gobierno debe emprender reformas que conviertan al Ecuador en un país productivo, porque el crimen no puede frenar a los ecuatorianos. Los cambios, el ajuste al salir de los subsidios a los combustibles o recortar los gastos de un Estado voraz, deben llegar con un redireccionamiento de los recursos para educación, salud y fomento de la producción. Solo así la esperanza será más fuerte que la violencia, como dijo el Presidente en la OEA.



