¿CÓMO EVITAR QUE LA ECONOMÍA ECUATORIANA SE DESPLOME?
Tras la orden de la CAN de suspender el cobro de aranceles a la producción colombiana, el Gobierno de Ecuador debería estar definiendo una estrategia que, más allá de argumentar el porqué de su medida, evalúe con tecnicismo las consecuencias económicas de sostener esta disputa comercial que, con el tiempo, ha revelado tener también un trasfondo político. Las autoridades deberían entender que alargar este proceso es arriesgarse a llegar a otras instancias del organismo, con una alta probabilidad de que se ratifique lo que ya se ha dicho: que esta “tasa de seguridad” es un gravamen que lo único que hace es violar el Acuerdo de Cartagena, el cual los países miembros de la CAN están obligados a respetar. Insistir en esa ruta no solo prolongaría las consecuencias económicas (menos ventas y menos empleo), sino que elevaría, con intereses, las sumas millonarias que el Estado deberá devolver a empresas privadas colombianas, ya sea por mandato del organismo regional o por la presión directa del sector empresarial. Priorizar la cooperación bilateral Ya es hora de que las autoridades dejen atrás los egos y las ideologías políticas para destrabar este problema y rescatar una relación comercial bilateral construida por décadas, que ha generado encadenamientos productivos, confianza empresarial y empleo.



