
El gremio de transportistas de Pichincha anunció una racionalización del servicio de transporte urbano en Quito, que entrará en vigencia desde este martes 5 de mayo.
La medida establece que las unidades operarán únicamente entre las 08:00 y las 19:00, restringiendo el servicio fuera de ese horario. El anuncio fue realizado por el dirigente Jorge Yánez, quien explicó que la decisión será aplicada de manera progresiva. Esta acción busca presionar al Municipio de Quito para alcanzar acuerdos sobre un posible incremento en el precio de los pasajes. Según los transportistas, la decisión responde a la crisis financiera que atraviesa el sistema de transporte público.
Argumentan que la situación se agravó tras el anuncio del ministro de Transporte, Roberto Luque, quien indicó que no se otorgarán más compensaciones por el incremento en el precio del diésel. En ese contexto, los operadores consideran que mantener el servicio en las condiciones actuales resulta insostenible. La racionalización del transporte afectará al sistema intracantonal del Distrito Metropolitano de Quito.
Esto incluye buses urbanos y operadoras que circulan en la ciudad. Según estimaciones del sector, casi dos millones de usuarios podrían verse perjudicados por la reducción del servicio. Luis Haro, presidente del Corredor Central Norte, advirtió que el recorte de frecuencias podría agravarse en función de la respuesta del Municipio y del comportamiento de los costos, especialmente del combustible. Según explicó, el sector ha solicitado una revisión tarifaria desde hace al menos dos años, sin obtener una respuesta concreta.
“El problema no es reciente. Se ha venido acumulando y ahora se agrava por el incremento de insumos como combustible, repuestos y mano de obra”, señaló Haro. Además, advirtió que un posible aumento del Impuesto a los Consumos Especiales (ICE), previsto para el 12 de mayo, podría generar nuevas reducciones en los horarios si no hay medidas compensatorias. La limitación horaria podría generar complicaciones para quienes se movilizan temprano en la mañana o durante la noche, como trabajadores y estudiantes.
Además, el gremio asegura que cerca de tres mil transportistas se ven afectados por esta problemática de la gasolina. Ellos advierten que la medida impactará directamente a los usuarios que dependen del servicio fuera del horario establecido. Esto obligará a miles de personas a buscar alternativas de movilidad en la ciudad. Entre los principales pedidos del gremio está la instalación de mesas de diálogo con las autoridades municipales con el objetivo de definir mecanismos de compensación que permitan sostener la operación del sistema sin afectar la calidad del servicio.
Los transportistas insisten en la necesidad de revisar las tarifas o establecer subsidios que equilibren los costos operativos. Estas demandas se mantienen en medio de un contexto de tensión con el Municipio. Los dirigentes señalaron que la medida será evaluada de forma constante mientras se desarrollan las negociaciones.
No descartan la posibilidad de endurecer las acciones si no se alcanzan acuerdos en el corto plazo. De no existir avances en el diálogo, el alcalde prevé recibir al sector el 15 de mayo, los transportistas no descartan endurecer las acciones, incluso llegando a una eventual paralización del servicio.



