HÉROES ANÓNIMOS BAJO EL FUEGO: LOS REPARTIDORES QUE DESAFÍAN LOS MISILES EN EL GOLFO PÉRSICO

Mientras las sirenas anuncian ataques iraníes, miles de repartidores siguen surcando las calles de Dubái, Kuwait y Baréin para entregar comida a los confinados. Entre misiles interceptados y escombros que caen del cielo, estos trabajadores arriesgan su vida diariamente. Agyemang Ata, de 27 años, vivió el pánico el sábado en un centro comercial de Dubái: «Escuché tres explosiones y salí corriendo». Pese a las llamadas de su familia, decidió continuar:

«Para mí, Dubái es un lugar seguro». Franklin, otro repartidor, admite su miedo mientras sus pedidos caen de 15 a 8 diarios. «Si las cosas siguen así, preferiría regresar a mi país», confiesa. En Kuwait, Walid Rabie resume el sentir de muchos: «Transportamos nuestras vidas junto con los pedidos». Al menos siete civiles, en su mayoría extranjeros, han muerto en la región. Mientras los gobiernos muestran normalidad —el presidente emiratí se pasea por centros comerciales— y los influencers continúan sus fiestas, estos trabajadores se han convertido en héroes anónimos. Las redes sociales los aplauden, pero ellos solo esperan que la crisis termine para dejar de arriesgar su vida en cada entrega.

MÁS NOTICIAS

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore