
El fuerte invierno en el litoral ecuatoriano ya impacta al sector arrocero. Guayas concentra las mayores afectaciones, con cantones como Salitre, Milagro, Colimes y Santa Lucía bajo agua, aunque productores de otras zonas también reportan pérdidas. Según la Prefectura, más de 54.000 hectáreas presentan anegamientos en Samborondón, Daule, Yaguachi y Salitre. oss Técnicos advierten que si el arroz permanece varios días inundado, la cosecha se vuelve inviable, lo que podría afectar la oferta del grano. A esto se suman plagas como barrenadores y ácaros, que encarecen los costos y complican el manejo de los cultivos. Rodrigo Gómez de la Torre, presidente de la Cámara de Agricultura, señaló que el país debe cambiar su enfoque:
«Ya no debemos hablar de agro versus invierno, sino de agro versus clima». Insistió en la necesidad de invertir en investigación y políticas de largo plazo, más allá de las medidas de emergencia. Productores como Miguel Solórzano alertan sobre el riesgo de desbordamientos y la falta de mecanismos estatales para regular el mercado. «Antes había almacenamiento público; ahora todo depende de la industria», criticó. Ante la crisis, la Secretaría de Gestión de Riesgos declaró emergencia en ocho provincias por 90 días. La Prefectura del Guayas entregó el Bono Agrícola Solidario 2026 a 163 productores de Salitre, con más de $73.000 para 290 hectáreas perdidas. Expertos como Mauro Erazo y Boris Briones coinciden en que se requieren soluciones estructurales: manejo integral de cuencas, mejor productividad con ciencia y tecnología, acceso a crédito con seguros agrícolas, y una empresa pública de almacenamiento que garantice reservas estratégicas y estabilice el mercado.



