
Sebastián Barreiro, hijo de la exvicepresidenta Verónica Abad, se pronunció este lunes 23 de febrero de 2026 tras ser condenado en primera instancia a cinco años de prisión por tráfico de influencias.
En rueda de prensa, denunció persecución política por “pensar diferente” y anunció que apelará la sentencia. “Yo no soy criminal, no tengo cuentas en paraísos fiscales, no he tomado un solo dólar del Estado. No soy un terrorista digital. Simplemente pienso distinto y en democracia eso no puede ser delito”, declaró. También reveló que estuvo 47 días en la cárcel de máxima seguridad La Roca sin antecedentes penales.
Su defensa, a cargo del abogado Alberto Montenegro, calificó el proceso como una “persecución política” y cuestionó que la Fiscalía no haya demostrado cuándo, cómo ni dónde se cometió el delito, supuestamente por ofrecimiento de influencias el 8 de diciembre de 2023.
Los testimonios, según Montenegro, no acreditaron ofrecimiento de cargos ni beneficios económicos.



