
El sector camaronero ecuatoriano, uno de los principales motores de exportación del país, cerrará 2024 con ingresos $500 millones inferiores a los registrados el año pasado. La caída responde a una combinación de factores, incluidos precios internacionales menos competitivos y desafíos logísticos que han afectado el flujo de exportaciones hacia mercados clave como China y Estados Unidos.
La reducción en las ganancias también se atribuye a una mayor competencia en el mercado global, principalmente desde países asiáticos. Esto, junto con el encarecimiento de insumos como el alimento balanceado, ha generado presión sobre los márgenes de rentabilidad de los productores. A pesar de estos retos, el sector se mantiene como el mayor generador de divisas no petroleras del Ecuador.



