
Con devoción y fe, miles de ecuatorianos participaron en la procesión del Domingo de Ramos en Quito, que abre las celebraciones por la Semana Mayor, donde se espera el tradicional Arrastre de Caudas y la procesión ‘Jesús del Gran Poder’.
Hombres, mujeres, niños y ancianos, juntos en la marcha al ritmo de melodías fúnebres entonadas por bandas tradicionales, mostraban los arreglos hechos con habilidad con cintas, aunque también hubo las confeccionadas con mechas de hojas de la palma de cera. Los fieles, sobre todo, han mostrado ramilletes de los que llaman ‘plantas benditas’ como el romero, las hojas del arrayán, las espigas de trigo, el sigse y ramas de maíz, entre otras.
Las letanías y oraciones acompañaron la romería que partió desde la Basílica del Voto Nacional, situada en una de las lomas del centro de Quito, hasta llegar a la plaza de San Francisco, en el corazón de la ciudad. El padre franciscano Édgar Abad, uno de los organizadores de la procesión de ramos, recordó a EFE que esta manifestación es una de las más importantes del calendario santo porque recuerda “la entrada triunfal de Cristo en Jerusalén”.
Con esta manifestación, los fieles se preparan para “vivir una Semana Santa de reflexión sobre la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesús”, añadió el religioso.



