El dolor y la consternación se profundizaron en el cantón Rocafuerte en las últimas horas del 2025, tras confirmarse el fallecimiento de una niña de apenas 7 años, quien permanecía hospitalizada luego del grave accidente de tránsito registrado en el sector El Ceibal. La menor era hija de Yandri Paul Flores Vera y Pamela Lisbeth Zambrano Delgado, ambos fallecidos en el lugar del accidente, y nieta de Bárbara Fabiola Delgado Molina, quien también perdió la vida. Su muerte deja una herida profunda en la comunidad y convierte este hecho en uno de los episodios más dolorosos registrados en los últimos días del año.
UN NIÑO LUCHA POR SU VIDA SIN CONOCER LA MAGNITUD DE LA TRAGEDIA La tragedia adquiere un matiz aún más desgarrador al conocerse que un menor de 10 años permanece hospitalizado en estado delicado, luchando por su vida tras el accidente. El niño continúa bajo atención médica especializada, sin saber aún que ha perdido a sus padres, a su abuela materna y a su pequeña hermana, una realidad que estremece a toda la comunidad. Familiares y allegados mantienen la esperanza puesta en su recuperación, mientras elevan oraciones por su salud y fortaleza. El caso ha generado una profunda ola de solidaridad en Rocafuerte y en distintos La mañana de este primer día del año 2026 se vio empañada por la tragedia en la zona rural de la capital manabita, debido a un fuerte accidente en Portoviejo que dejó como saldo una persona fallecida y otra gravemente herida.
El siniestro de tránsito involucró a un carro y una motocicleta, generando una escena de dolor y conmoción en el sitio El Jobo, perteneciente a la parroquia Calderón. Lo que parecía ser un inicio de año tranquilo cambió drásticamente minutos antes del mediodía. Eran aproximadamente las 11h50 de este 1 de enero cuando la calma del sector se rompió abruptamente. Un fuerte ruido alertó a la comunidad, lo que hizo salir apresuradamente de sus casas a los moradores para ver qué sucedía. Al llegar al lugar de los hechos, los vecinos se encontraron con un escenario desolador provocado por el violento accidente en Portoviejo, en el siniestro estuvieron involucrados dos automotores livianos.
LA VIOLENCIA DEL IMPACTO Y LA ESCENA DEL CRIMEN La fuerza del choque fue de tal magnitud que la moto en la que se movilizaban las víctimas quedó completamente destrozada sobre la calzada. A varios metros de los hierros retorcidos del vehículo liviano yacían los cuerpos de los ocupantes, evidenciando la gravedad de este accidente en Portoviejo. La escena dejó atónitos a los testigos, quienes observaron las consecuencias fatales de la colisión en este sector rural. Uno de los detalles más impactantes y dolorosos de este suceso fue la ubicación final de la víctima mortal. El impacto fue tan mortal y violento que parte del cuerpo del motociclista, identificado como Jaime Palma, salió proyectado con una fuerza descomunal, quedando sus restos atrapados en los cables de electricidad del sector.
Según los testigos y la evidencia en el lugar, el cuerpo quedó suspendido a unos 6 metros de altura, lo que refleja la velocidad y la brutalidad del siniestro. Mientras la tragedia se consumaba para los ocupantes de la motocicleta, el otro vehículo involucrado realizó una maniobra tras el choque. El carro avanzó unos 600 metros desde el punto del accidente en Portoviejo antes de detenerse. En ese lugar, su conductor tomó la decisión de abandonar el vehículo y huir con rumbo desconocido, dejando atrás a las víctimas sin prestar auxilio en el sitio del suceso. Cantones de Manabí, donde ciudadanos se han unido en muestras de apoyo y acompañamiento. La muerte de la menor no solo enluta a una familia, sino que golpea profundamente a Rocafuerte.