ECUADOR CADA VEZ MÁS CERCA DEL COREA DEL SUR

ARTICULO Dr. Juan Carlos Cassinelli Cali

Dr. Juan Carlos Cassinelli Cali

Ex Ministro de Comercio Exterior, Doctor en Jurisprudencia, Director de Global Trade Consulting. Presidente del Comité de Comercio de Inversiones amcham GYE
Twitter: @JCCassinelli [email protected]

La relación comercial entre Ecuador y Corea del Sur, según los indicadores de 2025, refleja un intercambio superior a los 800 millones de dólares anuales. Sin embargo, esta relación presenta un desequilibrio importante: la balanza comercial es negativa para Ecuador. Mientras las exportaciones ecuatorianas hacia ese mercado apenas alcanzan los 150 millones de dólares, las importaciones desde Corea del Sur bordean los 650 millones de dólares al año. Este escenario evidencia la necesidad de avanzar hacia mecanismos que permitan dinamizar y equilibrar el intercambio bilateral. En ese contexto, surge una noticia alentadora: la Corte Constitucional ha emitido un dictamen favorable sobre el acuerdo comercial suscrito entre Ecuador y Corea del Sur. Con este paso, el proceso continúa ahora en la Asamblea Nacional, donde se espera su aprobación. Dada la realidad del comercio bilateral, todo apunta a que este acuerdo debería avanzar sin mayores obstáculos. Una vez aprobado, el tratado podrá ser ratificado y entrar en plena vigencia. ¿Y por qué resulta tan relevante este acuerdo? Porque las condiciones actuales de acceso al mercado coreano limitan la competitividad de la oferta ecuatoriana. Por ejemplo, el banano —uno de los principales productos de exportación— enfrenta un arancel del 30% para ingresar a Corea del Sur. Con el acuerdo, este arancel se desgravaría progresivamente en un plazo de cinco años hasta llegar a cero. Situaciones similares se presentan en otros productos claves. El cacao y el chocolate enfrentan gravámenes que oscilan entre el 2% y el 8%, mientras que el camarón está sujeto a un sistema de cupos, tras los cuales se aplican aranceles elevados. Todas estas restricciones se verían reducidas o eliminadas conforme a los términos del acuerdo comercial. Por el lado de las importaciones, Ecuador adquiere de Corea del Sur principalmente combustibles refinados, motores y vehículos. En este último caso, el acuerdo contempla una desgravación arancelaria de hasta 15 años para vehículos convencionales, y de apenas cinco años para vehículos híbridos, lo que podría incentivar la renovación del parque automotor con tecnologías más eficientes. En definitiva, el acuerdo comercial con Corea del Sur abre una oportunidad estratégica para Ecuador. No solo permitiría mejorar el acceso de productos ecuatorianos a un mercado exigente y de alto poder adquisitivo, sino también avanzar en la diversificación de destinos de exportación, un objetivo clave para el fortalecimiento del comercio exterior del país.

GUERRA ARANCELARIA

Dr. Medardo Mora Solórzano

Dr. en Jurisprudencia, Rector fundador de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, ex-Alcalde de Manta, ex-presidente del CONUEP y luego CONESUP

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump busca sustituir el multilateralismo que se fortaleció después de la caída del Muro de Berlín y la creación de la Organización Mundial del Comercio en 1995, como ente regulador del comercio y aranceles entre los distintos países, por un mundo donde prevalezca el bilateralismo, con lo cual pretende reforzar su tesis de “hacer grande a EE.UU. nuevamente” (MAGA). Sin duda EE.UU. es un enorme consumidor a nivel global, maneja el mundo financiero a través de su moneda, el dólar, y eso le permite presionar a otros países a negociar acuerdos comerciales. Para ello aumenta aranceles, mecanismo que está utilizando el gobierno ecuatoriano para presionar a Colombia a que fortalezca el combate al narcotráfico en la frontera con Ecuador. No se discute que el Gobierno debe proteger la seguridad ciudadana, pero el mecanismo utilizado es totalmente equivocado: afectar la débil economía del país. Colombia es más de tres veces superior en su PIB al Ecuador (438 versus 130 mil millones de dólares según datos a Diciembre de 2025). Es verdad que la balanza comercial es favorable a Colombia: es más lo que compramos que lo que les vendemos, pero ese dato no puede ser analizado superficialmente en una simple suma y resta. Lo real es que la economía ecuatoriana se nutre de las importaciones de Colombia; muchas medicinas básicas, necesarias para la salud, provienen de Colombia a un mejor costo que si se importaran de otro país. Hay productos agrícolas y pesqueros, especialmente de medianos y pequeños productores, fundamentales para la economía del país, como atún, cacao, plátano, arroz, que se exportan a Colombia, afectados con esta medida. Además, se perjudica a la transportación, a la energía eléctrica, a locales de comida fronterizos, y se alienta el contrabando. Hace poco el presidente Noboa en una entrevista con periodistas amigos del Gobierno, puerilmente afirmaba que han aumento las recaudaciones fiscales con esta subida de aranceles, pero según el Comité Empresarial Ecuatoriano por cada dólar que gana el fisco se pierden seis dólares que dejan de circular en la economía del país.

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