PRODUCCIÓN MAICERA AMENAZADA

ARTICULO Dr. Juan Carlos Cassinelli Cali

Dr. Juan Carlos Cassinelli Cali

Ex Ministro de Comercio Exterior, Doctor en Jurisprudencia, Director de Global Trade Consulting. Presidente del Comité de Comercio de Inversiones amcham GYE
Twitter: @JCCassinelli [email protected]

El 10 de octubre de 2026, tuve el honor de ser inEn semanas anteriores analizamos los primeros estragos de la corriente de El Niño, la secuencia de sus efectos, las lluvias y las dificultades que comenzaba a enfrentar la zafra de la caña de azúcar. Esta semana corresponde referirnos a otro producto fundamental para la cadena alimenticia del país: el maíz. El Ecuador produce aproximadamente el 60 % del maíz que necesita para abastecer su mercado interno y sostener una cadena productiva que comprende la crianza de cerdos, la producción avícola y la elaboración de balanceado para la acuicultura, entre otras actividades. Esta realidad evidencia la enorme dependencia del país de su producción nacional y la importancia de preservar las condiciones necesarias para su desarrollo. Las provincias de: Los Ríos, Manabí y Guayas concentran una parte importante de esta producción. Precisamente, hace pocos días observamos imágenes preocupantes de agricultores que intentaban rescatar mazorcas de maíz duro en medio de terrenos anegados e inundados por lluvias inusuales para esta época del año. Las escenas correspondían a sectores de la provincia de Los Ríos, particularmente en Babahoyo y Montalvo. Para dimensionar la magnitud del problema, el Ecuador destina más de 300 mil hectáreas al cultivo de maíz, de las cuales aproximadamente 110 mil se encuentran en la provincia de Los Ríos. En condiciones normales, el Ecuador cuenta con dos cosechas de maíz al año. La de invierno representa aproximadamente el 70 % de la producción necesaria para el abastecimiento nacional, mientras que la de verano aporta el 30 % restante y se desarrolla habitualmente durante la época seca. Sin embargo, esta última cosecha comienza a verse comprometida por la persistencia de las lluvias y las inundaciones, lo que podría ocasionar pérdidas considerables. Las consecuencias afectarían no solo a la producción agrícola, sino también a las más de 150 mil personas que dependen directamente de esta actividad. A ello se suma el impacto que una menor oferta nacional podría generar sobre toda la cadena productiva que utiliza el maíz como materia prima. Ante una eventual reducción de la producción, el país tendría que recurrir a mayores importaciones para cubrir la demanda interna. Esta medida, sin embargo, requerirá especial cuidado, pues será necesario encontrar un equilibrio entre la necesidad de garantizar el abastecimiento y la obligación de evitar que las importaciones perjudiquen a los productores nacionales. Miles de personas, especialmente agricultores y sus familias, dependen de esta actividad, cuya importancia trasciende el ámbito rural y se extiende a la economía nacional y a la seguridad alimentaria del país. Frente a este escenario, los organismos del Estado deberán adoptar las previsiones necesarias. La banca pública de desarrollo, BanEcuador y las demás instituciones públicas tienen un papel importante en el acompañamiento y financiamiento de los productores afectados. De igual manera, el sector privado deberá contribuir a sostener una actividad esencial para el abastecimiento nacional. La situación exige previsión, coordinación y medidas oportunas que permitan mitigar las pérdidas, proteger a los productores y reducir las consecuencias sobre la cadena alimenticia. En una época tan difícil para el sector agrícola ecuatoriano, el esfuerzo conjunto de las instituciones públicas y privadas será fundamental para enfrentar los efectos de esta coyuntura.

APAGONES QUE LES CORTAN LA LUZ A LOS CANDIDATOS

Santiago Palacios Montesinos

Comunicador Corporativo [email protected]

En Ecuador, un apagón puede apagar más que un foco. Puede detener una fábrica, reducir las ventas de un negocio y alterar la tranquilidad de una familia. También puede debilitar una candidatura. Cuando la incertidumbre eléctrica entra en los hogares, las promesas electorales empiezan a competir con una pregunta concreta: ¿quién responde por esto? El estiaje y las restricciones eléctricas aplicadas al sector industrial han vuelto a colocar esa preocupación en la conversación nacional. Aunque el Gobierno ha sostenido que busca preservar el suministro residencial, las desconexiones empresariales y los reportes de interrupciones alimentan la incertidumbre. Conviene distinguir los hechos: restringir el consumo industrial no equivale a anunciar racionamientos generales, pero tampoco permite presentar el problema como resuelto. La falta de lluvias explica una parte del escenario; no debería convertirse en la explicación completa. Un país dependiente de la generación hidroeléctrica necesita anticipar temporadas secas, asegurar respaldo y ejecutar inversiones oportunamente. El clima puede ser adverso; la planificación debe prepararse para esa adversidad. Pedir paciencia sin mostrar resultados verificables termina trasladando a ciudadanos y empresas el costo de las decisiones pendientes. Ese costo también tiene una dimensión política. Para un ciudadano que pierde ingresos, reorganiza sus horarios o teme otro periodo de apagones, la discusión deja de ser exclusivamente técnica. Se convierte en una evaluación de capacidad, previsión y confianza. La molestia puede empezar por el servicio eléctrico y extenderse hacia quienes representan al poder, incluso cuando compiten por cargos ajenos a la gestión energética. Por eso, las candidaturas vinculadas al Gobierno podrían enfrentar una dificultad adicional: cargar con una evaluación nacional mientras intentan construir una propuesta local. La cercanía con el Ejecutivo, presentada como una ventaja para conseguir obras y recursos, también puede convertirse en una asociación incómoda cuando la gestión central genera frustración. Eso no significa que cada interrupción se traduzca automáticamente en votos perdidos. El efecto dependerá de la duración de la crisis, su cercanía con las elecciones, la respuesta institucional y la credibilidad de cada candidato. La incertidumbre sostenida puede erosionar apoyos antes de que exista un calendario general de cortes. La oposición tampoco tiene asegurada una ganancia. Convertir la angustia ciudadana en celebración partidista puede resultar ofensivo para quienes enfrentan pérdidas. Cuestionar al Gobierno exige argumentos, fiscalización y propuestas dentro de las competencias de cada cargo. Nadie debería prometer desde una alcaldía resolver por sí solo un problema nacional, ni utilizar una emergencia como sustituto de un proyecto serio. La respuesta más sólida empieza por informar con claridad: qué ocurre, qué medidas se aplican, cuánto durarán y quién responde por su cumplimiento. Las rectificaciones y los mensajes contradictorios deterioran la confianza cuando más se necesita. Los apagones, si se extienden, podrían cortar algo más que electricidad: podrían desconectar candidaturas del respaldo ciudadano. Porque una campaña puede iluminar escenarios, llenar pantallas y multiplicar consignas. Pero cuando la vida cotidiana se oscurece, ningún reflector electoral alcanza para esconder la falta de resultados. La confianza necesita certezas, no anuncios tranquilizadores.

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SEGUNDO MERCADO FUE CONTRATADO COMO ENTRENADOR DE BOXEO

La vida siempre da una segunda oportunidad. Segundo Mercado, histórico boxeador ecuatoriano, reveló que trabajaba como cuidador de carros en un restaurante del norte de Guayaquil y que buscaba una oportunidad para enseñar boxeo. Finalmente, consiguió una propuesta laboral para hacerlo. El pasado 15 de octubre, Diego Pinargote difundió un video en la red social X en el que mostró al excampeón ecuatoriano mientras realizaba sus labores en los exteriores del local. En el mismo video, Mercado informó a los usuarios que estaba dispuesto a impartir clases particulares de boxeo a hombres y mujeres para transmitir sus conocimientos sobre este deporte.

Incluso señaló que la movilización no sería un impedimento. De disputar un título mundial a cuidar carros: la realidad de Segundo Mercado. La publicación se hizo viral en Ecuador y uno de los usuarios respondió al llamado del excampeón para ofrecerle una oportunidad laboral que le permitiera cumplir su sueño en esta nueva etapa de su vida. Segundo Mercado será entrenador de boxeo, tras su video como cuidador de carros La noche del viernes 16 de octubre, el gimnasio JAB Hit Boxing anunció que Segundo Mercado se incorporará como entrenador de boxeo y comenzará a impartir clases particulares a las personas interesadas.

“No se trata solo de lanzar golpes. Se trata de aprender a boxear. En JAB seguimos creando oportunidades para quienes quieren mejorar su nivel”, señaló la cuenta del gimnasio junto a un video del excampeón. La publicación también agregó: “Próximamente, Segundo Mercado estará compartiendo sus conocimientos en sesiones especializadas donde trabajaremos esos detalles técnicos que hacen la diferencia. Solo un par de sesiones por semana”.

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