ORGANISMOS AUTÓNOMOS

Dr. Medardo Mora Solórzano

Dr. en Jurisprudencia, Rector fundador de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, ex-Alcalde de Manta, ex-presidente del CONUEP y luego CONESUP

Según la Constitución, los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) y las universidades y politécnicas son autónomos. Con la última reforma al Código Orgánico Territorial de Organización Territorial, Autonomías y Descentralización (Cootad), algunos alcaldes y prefectos protestan porque establece que de los ingresos los GAD deben destinar el 70 % a inversión y 30 % a gastos corrientes, lo cual es conveniente para los ciudadanos; nada justifica que se gasten los recursos que pagan los ciudadanos en burocracia o fines electorales. Lo que sería desastroso para la institucionalidad es que el Gobierno favorezca en transferencias a los GAD gobiernistas y perjudique a los que no lo son. La autonomía política, administrativa y financiera de los GAD los faculta a tomar decisiones dentro de sus competencias. El control de sus gastos debe hacerlo Contraloría, la cual debe cuidar el correcto uso de sus recursos. Ese control se desvió los últimos años, con un contralor designado con influencia del Gobierno a través del CPCCS, el designado Pólit, su subrogante Celi y asesores están sentenciados por corrupción.Se recuerda que el exalcalde de Guayaquil, Ing. Febres- Cordero, destinó 85 % a obra pública y 15 % a gastos corrientes. Los gobiernos seccionales deben ser autónomos; creo que es mejor un Estado descentralizado administrativamente y desconcentrado políticamente en regiones federadas o provincias autónomas, pero la autonomía debe ser responsable. El porcentaje de recursos públicos que según la Constitución corresponde a los GAD se transfiere desde el presupuesto del Estado Central (trampa centralista), de acuerdo a disponibilidades de caja fiscal, a diferencia de universidades y politécnicas, que participan de un porcentaje del Impuesto a la renta e IVA según ley que creó el Fondo Permanente de Desarrollo Universitario y Politécnico en 1996 y prohibición constitucional de privarlas o disminuir sus rentas. Los GAD cobran impuestos prediales, tasas, varias contribuciones, sin ningún control; al menos a nivel nacional se imponen tributos mediante ley aprobada por la Asamblea Legislativa.

MÁS DUDAS QUE CERTEZAS

ARTICULO Dr. Juan Carlos Cassinelli Cali

Dr. Juan Carlos Cassinelli Cali

Ex Ministro de Comercio Exterior, Doctor en Jurisprudencia, Director de Global Trade Consulting. Presidente del Comité de Comercio de Inversiones amcham GYE
Twitter: @JCCassinelli juancarlos@cassinelliabogados.com

La relación entre Ecuador y los Estados Unidos genera, en el ámbito comercial, más dudas que certezas. Venimos atravesando meses de negociaciones en los que se anuncian aranceles, luego se eliminan, después se reintroducen bajo la figura de aranceles recíprocos, y se abre nuevamente otra fase de diálogo. Hace pocos días se anunció la conclusión de una ronda de negociación sumamente importante, denominada acuerdo de aranceles recíprocos. Sin embargo, este acuerdo aún no ha sido firmado. Se comunicó que al menos el 50% de los productos ecuatorianos que actualmente enfrentan una tasa recíproca del 15% pasarían a pagar 0%. Pero cuando el país se encontraba a la expectativa de conocer el alcance real de este anuncio, los Estados Unidos lanzaron una nueva política comercial global, estableciendo un arancel del 15% para todos los productos que importa del mundo. Ecuador, naturalmente, entra dentro de ese paquete. Y aquello que veníamos discutiendo la semana pasada vuelve a quedar en la incertidumbre. Hoy, todos los productos ecuatorianos mantienen un arancel del 15% como mínimo, mientras que la fase de negociación que se anunció como prácticamente cerrada sigue sin claridad. La pregunta central es: ¿cuáles son los compromisos asumidos por Ecuador frente a Estados Unidos? Porque el comercio siempre tiene dos caras: lo que solicitamos y lo que estamos dispuestos a conceder. Cuando se hablaba de un acuerdo recíproco prácticamente concluido, surgieron nuevas dudas ante esta redefinición de la política comercial estadounidense hacia el mundo. Esta inestabilidad en un destino tan importante para Ecuador marca la pauta de una necesidad urgente: diversificar adecuadamente nuestros mercados. Es imprescindible concluir acuerdos comerciales pendientes, como el caso de Canadá, avanzar en negociaciones con Japón y fortalecer los mercados donde ya tenemos presencia consolidada, como China y la Unión Europea. Si bien estos destinos han mostrado crecimiento y resultados positivos, aún existe un amplio margen para expandir nuestras exportaciones. El año pasado se registró un récord de exportaciones ecuatorianas hacia Estados Unidos. No obstante, este crecimiento respondió principalmente al aumento de precios internacionales — cacao, banano, camarón, pesca— y no necesariamente a un incremento sostenido de la producción. La balanza comercial fue favorable, sí, pero impulsada por precios altos más que por mayor volumen. Diversificación de productos, diversificación de destinos, visión comercial estratégica y negociaciones claras. Solo así podremos transformar esta etapa de dudas en certezas, y convertir la incertidumbre en una oportunidad real para la producción nacional y para el Ecuador entero.

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