LAS HUELLAS DE ADENAUER

Abg. Ramiro Rivera Molina titulo

Político ecuatoriano que ocupó la vicepresidencia del Congreso Nacional entre 2003 y 2005 Profesor universitario en Universidad de las América Presidente del Grupo @elcomerciocom

Adenauer se destacó como primer Canciller de la República Federal de Alemania durante 14 años, con asentimiento eleccionario y apoyo parlamentario. Vivió el oscuro tiempo de tensión entre la democracia y la dictadura, la libertad y la esclavitud, entre el Estado omnipotente, la maquinaria del partido único que anula lo humano o el orden social al servicio de la persona, el bien común y el desarrollo. Adenauer fue un visionario. Nunca perdió de vista la construcción de la democracia y sus instituciones, en contraste de las formas totalitarias del poder, sean del fascismo, nazismo o estalinismo. Su empeño era la unión de Europa y del occidente. Mientras Winston Churchill, exhortaba en 1946 la creación de los «Estados Unidos de Europa», el Canciller alemán decía: «No es una utopía, es un objetivo alcanzable». Y durante su desempeño logró la creación de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (1951), apoyó la iniciativa francesa de la Comunidad Europea de Defensa (1952), el Tratado de Roma que aprueba la Comunidad Económica Europea y la Comunidad de Energía Atómica (1957). Antes (1949), respaldó la conformación de la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN). Abogó por la unión y la paz, la seguridad y la cooperación por la interdependencia. La libertad y la primacía de la dignidad humana. Persuadió por los intereses comunes y el abandono de los nacionalismos dañinos. En 1963 cerró las heridas al suscribir con Charles de Gaulle, el Tratado de Amistad franco/alemán, poniendo fin a una enconosa y centenaria rivalidad. Tuvo perspicacia acerca de los riesgos de la guerra fría entre los Estados Unidos y la Unión Soviética. Advirtió el acelerado crecimiento y la aproximación como tercera potencia mundial de la China comunista. Su convicción por la necesaria unión de Europa Occidental se resume en la siguiente expresión: «Las superpotencias pueden hacer caso omiso de la oposición de un determinado país europeo. Sin embargo, la voz de una Europa unida habría de ser escuchada por ellas».Su convicción acerca del poder es inequívoca: «En mi opinión, el poder siempre es un medio para un fin y nunca un fin en sí mismo». A diferencia del pensamiento totalitario del marxismo o de los fundamentalismos del poder, concebido como un fin para asegurar su omnipotencia y la cosificación de la persona humana. Adenauer agrega diciendo: «El poder en si mismo no es malo, pero el poder puede llegar a ser muy malo en manos de quienes lo poseen». En 1952 en un mensaje por la navidad de 1952. dijo: «La paz y la libertad, la libertad del individuo frente al miedo y la coerción, la libertad de los pueblos y de toda la humanidad frente a la explotación, la esclavitud, la violencia y la muerte. Estas son las bases de toda existencia humana digna». Su vocación era dedicar todo su esfuerzo por procurar para Alemania una vigorosa democracia con reglas, estabilidad, alternancia, tolerancia y pluralismo. Decía sin dudar: “La democracia es ante todo una cuestión de comportamiento de las personas, en relación con sus semejantes y con el Estado. La democracia debe ser vivida”. En un momento en el que han retornado en occidente ciertos vientos de autoritarismo que persiguen el poder concentrado, el testimonio y el pensamiento de Konrad Adenauer debe inspirar a las nuevas generaciones en los valores de la ética y la democracia al servicio de lo humano.

UNIVERSIDADES EN ECUADOR: EL DEBATE SOBRE AUTONOMÍA Y MERCANTILIZACIÓN DE TÍTULOS

Dr. Medardo Mora Solórzano

Dr. en Jurisprudencia, Rector fundador de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, ex-Alcalde de Manta, ex-presidente del CONUEP y luego CONESUP

La Comisión de Educación de la Asamblea, según información recogida por medios de comunicación, archivó un proyecto de reformas a la Ley de Educación Superior, argumentando que no fortalecía la autonomía de las universidades y politécnicas, lo cual es ajeno a la realidad que viven estos centros de educación superior. Me identifico con la tesis del reconocido escritor argentino Ernesto Sábato, que sostenía que una democracia se sustenta en tres pilares: un gobierno encargado del orden y la seguridad, un sector empresarial proveedor de bienes y servicios, y un sector académico que provee recursos humanos preparados para construir una mejor sociedad y realizar investigación científico-tecnológica que contribuya a la solución de necesidades de la población, investigación que debe ser aplicable a realidades concretas y no repleta de teorías inútiles. La autonomía se logró tras años de lucha El respeto a su autonomía fue motivo de una constante lucha de líderes universitarios y politécnicos. Con la ley de 1982 se logró un gran avance con la creación del autónomo Consejo Nacional de Universidades y Escuelas Politécnicas del Ecuador (Conuep), integrado por los rectores de universidades y politécnicas públicas y privadas, y delegados nacionales de docentes, estudiantes y funcionarios, presidido por un rector. Este organismo definía, regulaba y coordinaba las políticas de educación superior, sin interferencias de ningún organismo del Estado. En 1996 logran su autonomía financiera con la Ley que creó el Fopedeupo. En la Constitución de 1998 se crea un organismo autónomo evaluador y acreditador integrado por pares académicos de alto nivel. Con la Ley del año 2000 se elimina el Conuep y se creó el Conesup, presidido por un exrector e integrado con representantes del gobierno, restándoles autonomía. Por la Constitución del 2008 y la Ley del 2010, el gobierno las evalúa y acredita y se crea la Senescyt como organismo gubernamental que define las políticas de educación superior, actualmente adscrita al Ministerio de Educación. En lo que sí son muy autónomas es en la oferta mercantilizada de títulos de posgrado y grados académicos.

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