
El feriado comenzó con lentitud y afluencia moderada de turistas en los principales balnearios de la Costa. En Atacames (Esmeraldas), la ocupación hotelera es del 30 %, aunque se espera mayor movimiento. “Como es un feriado largo, esperamos llegar al 70 u 80 %”, dijo Margarita Pita, del hotel Tahití. Los visitantes, sobre todo de la Sierra, buscan descanso y gastronomía local. En Crucita (Manabí), el cielo nublado no impidió que las familias disfrutaran del mar y la arena.
La playa tenía movimiento habitual y los restaurantes recibían más clientes desde la una. También hubo patrullajes militares a caballo y en vehículos. En Santa Elena, playas como Salinas y San Pablo reportaron menos movimiento que en años anteriores. La Cámara Provincial de Turismo atribuye la caída al Fenómeno de El Niño. “Las llamadas preguntan por el clima, si llueve o si hay interrupciones en las vías”, explicó Carlos Abad, presidente de la Cámara de Turismo. El sector espera más visitantes en los próximos días.



