
La Catrina de 32 metros de altura, equivalente a un edificio de 11 pisos, preside la Ofrenda Monumental del Día de Muertos en el Zócalo de Ciudad de México. Con vestido morado, corona floral y joyería, la escultura combina arte textil, escultura e iluminación. Más de 140 especialistas del taller Xibalba, dirigido por Carlos Báez, participaron en su creación: herreros, escultores, pintores, artistas textiles, iluminadores, electricistas y arquitectos. La figura se diseñó en secciones ensambladas con grúas y andamios; tiene base de acero y cuerpo de fibra de vidrio translúcida con luces LED.
El material translúcido permite iluminar el cuerpo al oscurecer y cambiar su apariencia. El vestido requirió entre 3.000 y 3.500 metros lineales de terciopelo morado, con encajes y bordados a mano. La muestra, gratuita, incluye cerca de 100.000 flores de cempasúchil, una escultura monumental de ajolote y la iluminación de edificios cercanos. Permanecerá abierta hasta el lunes 2 de noviembre de 2026.



