LAS EVIDENCIAS NO SON ‘RECUERDOS’
Las escenas de violencia dejaron de ser exclusivas de las zonas peligrosas, también conocidas como ‘rojas’, y se han abierto paso en sectores residenciales de distintas ciudades del país. Tras los ataques y enfrentamientos quedan rastros en calles, aceras y portales que, por desconocimiento o curiosidad, pueden terminar en manos de vecinos que los guardan como ‘recuerdo’. Lo que muchos ignoran es que llevarse una vaina percutida u otro indicio de una escena del crimen puede tener consecuencias legales. La manipulación de evidencias perjudica las investigaciones y puede acarrear consecuencias para los ‘sapos’ que retiran o alteran indicios, como casquillos y cartuchos, que son claves para esclarecer homicidios e identificar a los responsables. Por ello, es fundamental que los equipos de Criminalística lleguen oportunamente a las escenas para recoger y preservar estos elementos antes de que sean alterados, contaminados o desaparezcan entre los vecinos. La ciudadanía debe comprender que una escena violenta no es un lugar para curiosear ni llevarse ‘recuerdos’. Lo correcto es mantener distancia, no tocar ningún objeto y alertar a las autoridades. La justicia necesita evidencias intactas, no ‘recuerdos’ guardados en casa. Ante un hecho violento, dejar trabajar a los investigadores no es indiferencia, sino responsabilidad.



